Un poco tarde, pero es necesario compartirlo...
Las Madres Elegidas:
Muchas mujeres llegan a ser madre por casualidad, otras por
elección y algunas por costumbre. ¿Alguna vez te preguntaste cómo fueron
elegidas las madres de niños enfermos, o de niños que partieron antes de nacer?
De alguna forma yo me imagino a Dios, mirando su libro de gente, tomando sus
decisiones.
Cuando decidió mandar a sus ángeles: Pérez María- un hijo, Fernández Sonia – una hija, Sánchez Gloria- mellizos. Finalmente llega a un nombre y Él dice al ángel: dale a ella un hijo que morirá antes de nacer. El ángel sorprendido, pregunta: ¿por qué a ella, Señor? ¡Ella es tan feliz!.
El ángel replicó, "Pero Señor, yo no creo que, siquiera ella, siga creyendo en Ti después de esto".
Cuando decidió mandar a sus ángeles: Pérez María- un hijo, Fernández Sonia – una hija, Sánchez Gloria- mellizos. Finalmente llega a un nombre y Él dice al ángel: dale a ella un hijo que morirá antes de nacer. El ángel sorprendido, pregunta: ¿por qué a ella, Señor? ¡Ella es tan feliz!.
El ángel replicó, "Pero Señor, yo no creo que, siquiera ella, siga creyendo en Ti después de esto".
Exactamente, sonríe Dios. ¿Cómo podría darle un hijo que
morirá antes de su nacimiento a una mujer que no conoce la alegría? ¡Eso sería
cruel!
“¿Pero tiene paciencia?” pregunta el ángel.
“No quiero que tenga demasiada paciencia, sino que se va a
perder en la tristeza y la desesperación, se va a ahogar en un mar de
desaliento y de pena por sí misma y una vez que el shock y el sentimiento de
dolor hayan pasado, va a ser capaz de enfrentarlo.
Yo la estuve observando hoy: ella tiene una fuerte
personalidad, conciencia de sí misma y ese sentido de independencia que es tan
raro pero necesario en una madre. Mira: “El hijo que le voy a dar va a tener su
propio mundo. Ella va a tener que hacerlo vivir en el de ella y eso no va a ser
fácil".
Dios sonríe, "No importa. Eso se puede arreglar. Esta
mujer es perfecta, tiene suficiente entereza". Además, es una mujer a
quien bendeciré toda su vida, ella no se dará cuenta, pero será envidiada.
El ángel mira sorprendido: ¿la entereza es un valor, desde
cuándo?
Dios asiente: “si no sabe separarse ella misma de su hijo,
no sobrevivirá”.
Sí, aquí tengo la mujer que voy a bendecir con un hijo que
morirá antes de nacer. Ella no lo sabe todavía. Nunca más va a ver algo como
normal, nada de lo que hagan los demás a su alrededor.
Todos los pasos, por pequeños que sean, van a ser un milagro.
Yo le voy a permitir ver claramente las cosas que yo veo: ignorancia, crueldad,
prejuicios. Y le voy a dar fuerzas para que esté por encima de esas cosas.
Nunca va a estar sola.
Yo estaré a su lado cada minuto de cada día de su vida y esa
madre estará haciendo mi trabajo tan seguramente como que ella estará algún día
aquí, a mi lado, y al lado de su amado hijo.
Extraído de Facebook