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lunes, 14 de mayo de 2012

Y en el Día de la Madre...


Un poco tarde, pero es necesario compartirlo...


Las Madres Elegidas:

Muchas mujeres llegan a ser madre por casualidad, otras por elección y algunas por costumbre. ¿Alguna vez te preguntaste cómo fueron elegidas las madres de niños enfermos, o de niños que partieron antes de nacer?
De alguna forma yo me imagino a Dios, mirando su libro de gente, tomando sus decisiones.
Cuando decidió mandar a sus ángeles: Pérez María- un hijo, Fernández Sonia – una hija, Sánchez Gloria- mellizos. Finalmente llega a un nombre y Él dice al ángel: dale a ella un hijo que morirá antes de nacer. El ángel sorprendido, pregunta: ¿por qué a ella, Señor? ¡Ella es tan feliz!.

El ángel replicó, "Pero Señor, yo no creo que, siquiera ella, siga creyendo en Ti después de esto".
Exactamente, sonríe Dios. ¿Cómo podría darle un hijo que morirá antes de su nacimiento a una mujer que no conoce la alegría? ¡Eso sería cruel!

“¿Pero tiene paciencia?” pregunta el ángel.

“No quiero que tenga demasiada paciencia, sino que se va a perder en la tristeza y la desesperación, se va a ahogar en un mar de desaliento y de pena por sí misma y una vez que el shock y el sentimiento de dolor hayan pasado, va a ser capaz de enfrentarlo.

Yo la estuve observando hoy: ella tiene una fuerte personalidad, conciencia de sí misma y ese sentido de independencia que es tan raro pero necesario en una madre. Mira: “El hijo que le voy a dar va a tener su propio mundo. Ella va a tener que hacerlo vivir en el de ella y eso no va a ser fácil".

Dios sonríe, "No importa. Eso se puede arreglar. Esta mujer es perfecta, tiene suficiente entereza". Además, es una mujer a quien bendeciré toda su vida, ella no se dará cuenta, pero será envidiada.

El ángel mira sorprendido: ¿la entereza es un valor, desde cuándo?

Dios asiente: “si no sabe separarse ella misma de su hijo, no sobrevivirá”.

Sí, aquí tengo la mujer que voy a bendecir con un hijo que morirá antes de nacer. Ella no lo sabe todavía. Nunca más va a ver algo como normal, nada de lo que hagan los demás a su alrededor.

Todos los pasos, por pequeños que sean, van a ser un milagro. Yo le voy a permitir ver claramente las cosas que yo veo: ignorancia, crueldad, prejuicios. Y le voy a dar fuerzas para que esté por encima de esas cosas. Nunca va a estar sola.

Yo estaré a su lado cada minuto de cada día de su vida y esa madre estará haciendo mi trabajo tan seguramente como que ella estará algún día aquí, a mi lado, y al lado de su amado hijo.


Extraído de Facebook

lunes, 16 de enero de 2012

Descansa en paz... te lo mereces... :')


Qué lindo es cuando conoces a una persona y desde el primer momento puedes considerarla tu amiga. Eso fue lo que nos pasó ese mágico 22 de noviembre, cuando tú no tenías con quién ir a una fiesta y, aunque sólo nos conocíamos por las redes sociales me preguntaste si podías ir conmigo. Obvio! no podía negarme! Si algo tenemos con mi grupo de amigas es que somos muy acogedoras. Lo pasamos estupendamente bien, incluso nos fuimos juntas y recuerdo que te pedí que por favor te comunicaras cuando llegaras a tu casa, porque tu barrio no era precisamente el mejor de la ciudad. Además, nos pusimos de acuerdo para juntarnos otro día... es una lástima que ese día jamás vaya a llegar... al menos no aquí en la Tierra.

Acabo de enterarme de tu partida. Y no lo puedo creer. Lo que tenían que ser tus vacaciones terminaron siendo tu descanso eterno. Y aunque siento pena, al mismo tiempo siento tranquilidad. Eras una persona feliz, plena... siempre con una gran sonrisa. Qué bello será recordarte así de ahora en adelante! Siento que definitivamente con esa alegría que siempre te encargaste de repartir cumpliste con creces tu misión aquí, por lo que estoy segura de que nos dejas feliz.

Supongo que todavía no logro procesar todo, mis reacciones tardías me juegan malas pasadas y probablemente en un par de días recién se me manifestará todo. Pero si de algo estoy segura, es de que ya te extraño... será difícil entrar a la red social y no verte en las noches... será difícil no hablar de estupideces, como solíamos hacerlo con varias personas más para mantenernos despiertos. En fin... será difícil darme cuenta de que nuestra junta pendiente jamás se concretará. Sin embargo, agradezco enormemente a la vida la oportunidad que me dio de conocerte y de haber podido hacerte parte de mi vida, aunque fuera por un tiempo corto. Me dejas una lección enorme: no importan los problemas, lo que importa es afrontarlos con una sonrisa. Descansa amiga... que estoy segura que desde el cielo ya nos miras y cuidas con esa misma gran sonrisa que jamás perdiste y que prometo llevar en mí siempre, pase lo que pase. :')

Ahhh... seguiré esperando eternamente el video de Bisbal que dijiste que me habías grabado en ese concierto al que no pude ir... sería éste? :)


O éste?? :)


Nunca lo sabré... pero la intención es lo que vale! :)

sábado, 23 de julio de 2011

When you're gone...


Simplemente me gustaría saber por qué... por qué cada vez que creo que por fin puedo dar vuelta la página, reapareces y abres las heridas que han tardado largos meses en cicatrizar. Acaso no te das cuenta del daño que me hace?

Sí, son más de las 3am y debería estar durmiendo... pero no puedo... no lo logro... en lugar de dormir lloro como una niña pequeña... como hace mucho tiempo no lo hacía... siento que me estoy desahogando... que estoy dejando salir de mí tantas cosas... lágrimas que pensé que ya no existían... pero que estaban ahí, sólo esperando el momento de salir...

Si bien mis sentimientos hacia ti como pareja desaparecieron, el hecho de que hace unos días me hayas escrito diciéndome que a pesar de que lo nuestro acabó hace más de un año me extrañabas, que no podías olvidarme, que pensabas todo el día en mí y que seguías sintiendo cosas muy fuertes me dolió en el alma...

Qué querías que respondiera? Que correspondía tus sentimientos? Lamento decirte que no es así. Y aunque en el momento en cuestión creo que di la respuesta más cordial que podrías haber leído (una especie de "si las cosas pasaron así, era porque tenían que ser de esa forma"), lo cierto es que no te dije lo que de verdad sentía ni lo que realmente quería que supieras. No quería (ni quiero) ilusionarte con cosas que no serán... no volveremos a ser pareja porque no estoy dispuesta a someterme nuevamente a tanto dolor por el que injustamente tuve que pasar... pero...

No he podido dejar de pensar en ese mensaje... sé que hice cosas mal... sé que hiciste cosas mal... pero al dejarte ir, no sólo dejé ir al que fue mi compañero sentimental durante casi tres años, sino que también dejé ir a mi mejor amigo, ese al que puedo contarle todo lo bueno y todo lo malo... y que me va a entender... y que me va a apoyar... que me va abrazar cuando lo necesito y me va a regañar cuando estoy haciendo las cosas mal... sinceramente, ese es el vacío que más me ha costado llenar. Y estoy casi segura de que es lo mismo que te ocurre a ti.

Hoy al escuchar esta canción en pleno concierto, y sentir a Avril cantarla con tanto sentimiento, no pude evitar pensar en ti, recordarte... y sí, soltar más de alguna lágrima... porque dice precisamente lo que me habría gustado escribirte como respuesta... y porque tal como la letra lo dice... I miss you...

lunes, 18 de julio de 2011

Un año... varias caídas, muchas levantadas... pero aquí sigo...


El de hoy es un post especial. Tengo tantas cosas que decir... pero simplemente no sé cómo empezar.

Hace un año decidí darle un vuelco a mi vida. Soy lo que se considera médicamente como una adicta a la comida. Y tengo que admitir que no ha sido un camino fácil, para nada. Pero hace exactamente un año me atreví a comenzar a recorrerlo. Y aquí estoy. Con 13 kilos menos, y luchando día a día por salir adelante. Tal como ocurre con cualquier enfermedad, probablemente el que nunca ha tenido problemas de peso no logra comprender lo difícil que es este camino. Uno no engorda por comer de más... uno engorda para ocultar problemas, inseguridades, para crear una barrera en torno a sí mismo, para evitar ser dañado.

Este camino no es nuevo para mí. Recuerdo haber comenzado a hacer dietas a los 12 años, porque la verdad, a pesar de ser muy deportista, siempre he sido "la gorda". Es mi característica. Sin embargo esta vez ha sido distinto, porque no estoy haciendo dieta... estoy "cambiando mis hábitos alimenticios". Además, debo lidiar con otro gran problema psicológico: por más que me mire al espejo, no me veo gorda... incluso me veo relativamente delgada... el problema es que la balanza, los médicos y mi ropa me indican que bordeo la obesidad (cuando comencé hace un año era obesa, pesaba 91,5 kilos con 1,66 metros).

Comenzar no es tan complicado... normalmente se está con el ánimo arriba... pero pasados los meses el cerebro comienza a traicionar. En mi caso, las frases más recurrentes son "¿por qué no puedo ser como esas personas que comen sin parar lo que se les antoja y no engordan?", "¿por qué tienes que ser así?", "olvídalo... naciste gorda y morirás gorda, no importa lo que hagas... te ves estúpida tratando de cambiar cosas que sabes que no cambiarán"...

Y aquí sigo... después de un año... esta semana ha sido de un nuevo punto de quiebre... de un nuevo comenzar... mi mayor batalla siguen siendo los atracones de comida que me doy o los picoteos constantes que aunque sé que me afectan muchísimo no puedo dejar de hacerlos. Pero sigo firme al menos “soñando” con que puedo lograrlo... conocí a dos personas maravillosas... una psicóloga, que me está ayudando a reorganizar mi vida, porque tal como me dijo ella, tengo tantas cosas que resolver, que procesar y que digerir antes de continuar con mi vida que sola simplemente no puedo, porque ya me sobrepasó. Y un entrenador, que con dos horas diarias de gimnasio está tratando de sacar lo mejor de mí (y que sí, me mata haciendo ejercicio... pero creo que en cierto modo mi organismo extrañaba esa sensación de ejercitarse mucho y todos los días... hace 10 años que no tenía este ritmo).

Cuando comencé pensé que definitivamente sería más fácil. Siempre recuerdo las palabras de mi médico, que me decía que ésta será una lucha para toda la vida. Probablemente es el compromiso más difícil que he debido asumir alguna vez. Aún no tengo muy claro por qué lo hago (en un momento pensé que sí, que tenía la respuesta a lo que impulsaba este cambio) y tal vez por eso dudo tanto y me caigo tanto... pero por algún motivo sé que tengo que hacerlo... es simplemente que en este momento no lo veo como algo que quiero hacer, sino más bien como un deber... sólo espero poder sacar de alguna parte la fuerza interior para poder mantener esta lucha por el resto de mi vida... finalmente, alguna vez quiero ser capaz de poder hacer algo por mí :')


PD: No lo comenté en ningún momento en el post... pero me quedan un poco más de 10 kilos por perder para poder tener por primera vez en la vida un peso normal... y sí... me asusta... mucho...

martes, 12 de abril de 2011

Momentos especiales...


La verdad las últimas dos semanas ha sido un torbellino de emociones... me habría encantado escribir en su momento acerca de cada cosa y sí que lo intenté, pero el ritmo de la vida moderna muchas veces me impede sentarme a escribir todo lo que me gustaría.

Vivir sola tiene muchísimas ventajas... creo que el estado de independencia que tengo es impagable... sin embargo, y es un poco lógico también, no todo es color de rosas... hay un alto precio que he tenido que pagar, y es perderme esos momentos familiares que a veces son tan especiales... sobre todo los momentos de mi hermano, que es mi vida.

Mi hermano es un deportista nato. En realidad, en mi familia todos tenemos la facilidad de practicar el deporte que se nos antoje, porque tenemos la capacidad de aprender muy rápido... supongo que es cuestión de genética, porque a todos se nos da igual. Pero siempre había tenido que disfrutar de esos triunfos y logros a través del teléfono... hasta hace una semana atrás, cuando me avisaron que mi hermano venía a un torneo a disputar ranking nacional en el deporte que practica. No se imaginan mi felicidad, ya que nunca había podido verlo jugar.

Empezamos sin muchas expectativas. Su entrenador me decía que aunque tiene un muy buen nivel, no tiene el ritmo de competencia de los demás, sobre todo por la lejanía geográfica que le impide competir tan seguido como a todos nos gustaría. Con pasar la fase grupal, que lo dejaría entre los 128 mejores, él se conformaba. Mi hermano venía con metas más ambiciosas... él quería quedar entre los 20. El primer día pasó sin problemas... casi me quedé sin uñas y sin colon, pero mostró un gran juego... la etapa grupal estaba superada y ya al día siguiente iba directo a la pelea por un puesto en el ranking nacional.

Esta vez se invirtieron los papeles... era yo la que alentaba a mi hermano y llamaba a mi madre para contarle los resultados, y era ella la que estaba en mi lugar, simplemente esperando noticias y rezándole a todos los santos que uno pudiera recordar en ese momento. Y así fue como mi hermano empezó a ganar... y quedó entre los 64... y luego entre los 32... y luego entre los 16... ni su entrenador ni yo podíamos creerlo... mi hermano había alcanzado su objetivo de quedar entre los 20 e iba por más... cuando quedó entre los 8 mejores ya no pude evitar soltar un lagrimón de la simple emoción... sencillamente, y de manera inconsciente, mi hermano me estaba regalando el momento deportivo más hermoso de su vida... no había mamá, no había papá, sólo estábamos los dos... si bien todavía no se publica el ranking oficial, lo cierto es que en este momento debe ser 7 ó 6, de un total de 256 niños participantes... si sigue así, fácilmente podría disputar cupos para competencias sudamericanas en el futuro cercano.

No se imaginan cómo me emociono cada vez que recuerdo el fin de semana que pasamos juntos. No importó el calor que incluso me hizo sentir mal en algún momento... poder sentir que fui un gran apoyo para mi hermano en ese día tan especial para él es algo que no puede explicarse... porque simplemente se siente y se observa... nos costó bastante asimilar lo que había pasado... de hecho, él jamás expresa sus emociones, pero al día siguiente mientras estaba en el trabajo, me llamó varias veces... él estaba en el lugar de entrenamiento de los deportistas olímpicos y quería saber si podría acompañarlo... y ahí estuve... al comienzo me asusté porque realmente él nunca había manifestado tanto su deseo de verme y pensé que le había pasado algo... después comprendí que sólo necesitaba un apoyo para ese momento que recién estaba comenzando a digerir.

Según hemos conversado con mis padres, ni los artículos en el periódico ni la entrevista en la TV local han servido para convencernos de lo que logró. Simplemente para todos sigue siendo un sueño. De hecho, recuerdo cómo el día lunes cuando nos despedíamos con mi hermano nos mirábamos y nos reíamos. Supongo que en algún momento lograremos dimensionarlo. Mientras tanto, sólo hay que trabajar para que ese ranking se mantenga o suba... al menos, ese es el sueño de mi hermano... estoy segura de que con esa fuerza, dejará de ser un sueño y se convertirá en una realidad, más temprano que tarde.

domingo, 13 de marzo de 2011

Cómo hemos cambiado...


Tengo un poco abandonado esto. No es que no haya tema para conversar, de hecho, he dejado varios posts a la mitad, que simplemente no he podido terminar porque el trabajo me ha consumido, han aparecido nuevos proyectos y cada vez que he tratado de terminarlos, ya estoy muy cansada para hacerlo.

En las últimas semanas han cambiado muchas cosas. Desde el recital de mi grupo favorito (el cual me dejó con una gripe de la que todavía no me recupero) hasta un nuevo empleo. Sin embargo, debo reconocer que los momentos de felicidad se han visto opacados por un momento de tristeza, rabia e incluso un poco de decepción.

Cuando nos volvimos BFF éramos inseparables. Teníamos excelentes ideas y juntas formábamos un equipo de temer. Nuestro mayor mérito? Probablemente quedar en la memoria de nuestro grupo favorito para siempre debido a una idea mía que llevábamos desarrollando durante más de un año. Lástima que no pudimos disfrutar juntas de ese momento. Ahora, con la mente un poco más fría, debo reconocer que me dolió mucho que, por cosas del destino, tuvieras que ejecutar con otras personas una idea totalmente mía y que en el momento de hacerlo ni siquiera te acordaras de mí. Me sentí excluída. Sentí que te adueñaste completamente de un momento que debió haber sido para las dos. Pero bueno, ya está hecho, no se puede volver el tiempo atrás... pero sí me dio pena que te quedaras con el crédito de algo que tenía en mi cerebro desde que era una quinceañera.

En qué momento cambiaste tanto? En qué momento te volviste una persona egoísta, que me ocultaba sus planes con otras personas, sabiendo que yo no me enojaría, sino todo lo contrario? En qué momento comenzaste a sentirte amenazada y celosa? Creo que también tengo derecho a tener otras amistades. Que tú hagas tu vida entre cuatro paredes y frente a la pantalla de un PC no quiere decir que yo deba hacer lo mismo. Recuerdo hace un par de años, cuando en el grupo de amigas éramos una para todas y todas para una... dónde quedó eso? Realmente tus actitudes de los últimos meses me decepcionaron. Es muy cierto que con el tiempo todos cambiamos... sin embargo, creo que esos cambios sólo valen la pena cuando te convierten en una mejor persona... no cuando dejas de buscar empleo por un año y te enojas porque no tienes dinero... no cuando tu madre ha llegado a pensar en echarte de casa porque no reaccionas a llevar una vida más responsable contigo misma... no cuando abandonas a su suerte a 20 amigas por irte con una persona que te ofrece algo más tentador que ellas... no cuando comienzas a pensar que durante los últimos 4 años he sido tu amiga por interés, si en el fondo sabes que no es así.

Amiga... no esperes que te busque, porque no lo haré. Sabes que podrás contar conmigo siempre, pero tengo mi orgullo y no acostumbro a pedir perdón, menos si siento que no debo hacerlo. Sólo me queda decirte que al parecer no conoces la verdadera amistad, y eso es una pena. Intenté enseñarte que una verdadera amistad no se da sólo por compartir gustos en común, que una verdadera amistad es la que se forja en los momentos más difíciles, aquella en la que puedes encontrar un apoyo constante. Una verdadera amistad es la que te dice las verdades en la cara. Y lamentablemente, a veces esas verdades duelen. No me arrepentiré jamás de la conversación que tuve con tu madre. Sabía que arriesgaba perder tu amistad y finalmente así fue. Sin embargo, esa actitud de no dirigirme la palabra sólo me hace pensar que en el fondo, cada palabra que le dije a tu madre es correcta, tal como ella me lo hizo ver aquel día. Supongo que aún no llegas a tu momento más bajo... pero sí estoy segura de que cuando llegue ese momento me recordarás. Sólo espero que puedas salir con éxito de aquel pozo en el que vas cayendo sin darte cuenta... porque finalmente, cuando llegues al fondo podrás darte cuenta de que has alejado de ti a todos los que te rodean y observarás todos los errores que te han llevado adonde estás.



domingo, 27 de febrero de 2011

Aquel 27 de febrero...


La última vez que vi la hora, eran las 3:15... estaba apagando el pc después de haber trabajado, pero no a conciencia... había pasado la tarde con mis amigas, ya ni siquiera recuerdo lo que celebrábamos, pero terminamos en uno de nuestros puntos de encuentro claves... el Starbucks que queda cerca de mi casa...

Por algún motivo no podía dormirme, estaba agotada... pero me daba vueltas y vueltas... simplemente, no podía... de repente... la cama comenzó a moverse muy fuerte... al comienzo no reaccioné... siempre hay temblores... pero breves, sólo remezones... a los 10 segundos estaba intentando salir, porque no paraba... dormía al lado de la ventana y el movimiento ya era demasiado fuerte... pero tú no despertabas... creo que incluso te di algún combo, a lo más boxeadora, jajaja... la verdad, el movimiento no me daba miedo... lo que me daba miedo era que fuera a quebrarse la ventana y me cayera el vidrio encima...

Corrí a la puerta y la mantuve abierta para que no se trabara y pudiéramos salir cuando el tierra dejara de moverse... una vez que llegaste a mi lado, fui a cerrar todas las cortinas para que no nos explotaran los vidrios y volví a la pieza para buscar ropa y no salir en pijama a la calle... mientras tanto, sentía cómo caían los muebles no en mi departamento, sino en los otros... sentía cómo se quebraba la loza de la vecina... sentía los gritos de los niños... apenas salí de la pieza, el mueble que acababa de comprar cayó sobre la puerta... no sé cómo no me di cuenta de que podía caerse... si me hubiera dado cuenta, yo misma lo habría botado sobre la cama para evitar tener que romper la puerta y el mueble después...

Ya había pasado más de 1 minuto y parecía que el movimiento era cada vez más fuerte... recuerdo que en ese momento te dije "esto no es un temblor... esto es un terremoto"... y no paraba...

Siguió corriendo el tiempo y el movimiento seguía tan fuerte como al comienzo... hasta que empecé a pensar que el edificio no resistiría mucho más... me senté en el suelo... y me entregué... creo que nunca voy a poder explicar con palabras lo que sentí... fue algo tan hermoso... una conexión espiritual tan profunda... nunca en la vida sentí tanta paz como en esos momentos... tranquilidad... conformidad... relajo... la sensación más hermosa que he tenido en la vida, sin duda alguna...

Y de repente, tan rápido como llegó, se fue... fueron 3 minutos... o más de 3, realmente no lo recuerdo... simplemente, parecieron una eternidad... mientras tú intentabas entrar a la pieza, yo revisaba el departamento... no sabía si iba a poder volver, así que debía hacerlo... los baños inundados porque el agua se salió de los excusados a pesar de que la tapa estaba abajo... incluso recuerdo que me reí porque el piso y mis pies quedaron teñidos de azul... las ventanas se abrieron todas, por eso no se quebraron los vidrios... en la cocina, y como ley de Murphy, una sartén con aceite se había dado vuelta... en fin, sólo detalles... salvo por ese mueble y la enorme grieta que hasta el día de hoy no he reparado y que es mi recuerdo gráfico de lo que me sucedió (no es una muralla "importante" y el dueño del departamento no me ha dado el dinero para repararla), nada más había pasado... sólo logré dimensionar lo que había pasado cuando estaba en la calle y escuché "fue 8.8 en Concepción y 8.3 en Santiago"...

Tardé 2 horas en comunicarme con mi familia, los desperté... ellos no sintieron nada... sólo tuve 1 moneda y 1 minuto para decirle a mi padre "estoy bien, el departamento está bien, pero hubo un terremoto... comuníquense con el resto de la familia y no se preocupen por mí"... a las 6am pude hablar bien con mi madre... contarle todo... y dejarla muy tranquila... tengo la suerte de vivir en un barrio estratégico y los servicios básicos volvieron muy rápido, pero por seguridad tú no me dejaste volver a mi departamento y me llevaste a tu casa... luego de un par de días, cuando regresé, comencé a buscar a mis amigos... viví 5 hermosos años en Concepción y la angustia por todos mis conocidos me provocó más de un ataque de llanto durante las dos semanas siguientes... gracias a Dios, estaban todos bien... fui muy afortunada... no perdí a nadie.

Como chilena, estaba demasiado mentalizada para que sucediera algo así... es perfectamente normal que un chileno viva al menos un terremoto en su vida... sabía que hacer y por lo mismo, mantener la calma fue fácil... en ningún momento sentí miedo... ahora... son exactamente las 3:34 am... y me es imposible contener las lágrimas... es imposible olvidar esos momentos... en mi vida, el terremoto fue más que un desastre natural... significó un antes y un después... un renacer... un aprender a vivir y un disfrutar a concho cada experiencia y cada momento de la vida... y a pesar de todo, agradezco que haya ocurrido... porque su impacto me cambió para siempre y definitivamente me convirtió en una mejor persona...

martes, 15 de febrero de 2011

Bienvenida!!

Y sí... el día de los corazoncitos se fue... y sí, cultivé mi amor propio (y de paso lo pasé tan bien con un grupo de amigas que terminamos en el estudio de una radio, jajaja), pero tampoco pude evitar sentirme incómoda con las parejitas demostrándose amor como si el mundo se fuera a acabar... sin embargo, creo haber recibido un regalo de San Valentín más hermoso que el que cualquier pareja podría haberme hecho...

La naturaleza es simplemente increíble... hace menos de 1 semana contaba acerca de la triste partida de una persona importante en mi vida y hoy me da una noticia hermosa, llena de vida y esperanza... creo que jamás me lo esperé...

Que no quiera tener hijos no quiere decir que no me agraden los niños... muy por el contrario! me encantan! yo soy la típica tía que lo único que hace es malcriarlos! De hecho, soy la clase de persona que prefiere estar jugando con los niños pequeños a estar sentada en la mesa conversando con los adultos... ellos sacan a relucir todo mi espíritu infantil!

Bueno, hoy recibimos con total alegría a la integrante más joven de nuestro clan. Nació hace sólo unas horas, pero ha sido imposible no sonreír hoy mientras esperaba con ansias la llamada que me avisaría que ya había llegado a este mundo. Al parecer la señorita estaba muy cómoda y abrigadita en el vientre de su madre, porque costó mucho sacarla de ahí... pero gracias a Dios todo salió muy bien, ella está sanita y junto a sus padres y hermana.

Pequeña, llegas a llenar de amor a nuestra familia en medio de un momento difícil. Tu llegada sin duda es una gran bendición, una inyección de energía para continuar con nuestras vidas y para poder salir adelante cuando el camino se pone cuesta arriba. Estoy segura de que serás una princesita hermosa y que con el apoyo de tus padres, tu hermana y todos nosotros llegarás a ser una gran persona que dejará una huella en este mundo.

¡Bienvenida Magdalena!

sábado, 12 de febrero de 2011

La verdad nos hace libres


Esta semana en general ha sido bastante extraña... desde reconocer que después de mucho tiempo siento interés por alguien, hasta la muerte inesperada de una persona cercana... en fin, una semana muy emocional... que terminó con otro desahogo muy grande, que me hace estar mucho más tranquila y en paz conmigo misma.

Siempre he hecho todo lo posible por ir con la verdad por delante... salvo por algunas mentirillas piadosas de esas que todos decimos de vez en cuando. Pero lo que estaba pasando era que inconscientemente me estaba metiendo en un gran lío que finalmente hoy logré confesar... es inimaginable el peso que me saqué de encima!

Y es que sí, inconscientemente mordí la mano que me daba de comer... y me sentía pésimo por eso. A la empresa donde trabajo actualmente llegué por medio de otro empleador, "subcontratada" (lo dejo entre comillas porque nunca firmé un contrato realmente). Sin embargo, hace unos meses, una discusión entre mi empleador y la empresa me dejó en una encrucijada... en la empresa me dijeron que ya no querían trabajar más con mi empleador a causa del problema que generó la discusión (que sí, fue una falta profesional gravísima de parte de ellos, hasta un niño se daba cuenta de eso)... y de paso, me dijeron que no querían perderme porque era buena en lo que hacía y me hicieron una oferta directa, a escondidas de mi empleador original. El compromiso era que eso sólo lo sabríamos los directos involucrados, para no perjudicar tampoco mi relación con el empleador.

Por supuesto, hasta el día de hoy me siento pésimo por haber aceptado y haber traicionado a mi empleador... pero por otra parte, siento que hice lo correcto... y no sólo en términos monetarios (mis ingresos se duplicaron), sino también en términos laborales... mi empleador no me ha vuelto a llamar para prestar servicios, sin embargo en la empresa me tienen muy bien considerada, porque conozco en términos generales el funcionamiento de todo, y me han dado bastante trabajo.

Pero dónde está el problema entonces? Resulta que a pesar de los problemas, le pidieron a mi empleador que enviara a otra persona subcontratada porque no tuvieron más opción. Y si bien, dentro del equipo de trabajo teníamos muy bien guardado "mi secreto", esa persona subcontratada no sabía lo que había pasado... y perfectamente podría haber mencionado mi nombre a mi empleador y haber dejado la grande. Sin embargo, eso no era lo que más me dolía... lo que más me dolía era que estaba empezando a hacer amistad con esa persona y odiaba tener que mentirle...

Después de dos semanas, por fin pude encontrar el momento para contarle la verdad de todo... para mi sorpresa, entendió totalmente mi perspectiva y me apoyó, diciéndome que ella habría hecho lo mismo en mi lugar y que no me preocupara, que ella no abriría la boca para hablar de mí. No imaginan el alivio que sentí! Creo que tenía mucho en juego... o contaba la verdad y perdía a una potencial amiga por haber ocultado información... o lograba tener su apoyo... agradezco que haya ocurrido lo último...

Sigo sin arrepentirme de la decisión que tomé, creo que fue lo mejor... si no hubiera aceptado la propuesta, probablemente estaría cesante en este momento. Finalmente fui yo la que en el momento crítico estuvo entre la espada y la pared, me costó mucho tomar la decisión y tuve que consultarlo con muchas personas para poder decidirme (incluso mis padres), porque nunca fue mi intención pasar a llevar a nadie. Ahora... sí, me siento con algo de cargo de conciencia por haber traicionado a quien finalmente me consiguió el empleo... pero por otra parte me siento tranquila porque ya no tengo que ocultarle nada a nadie que realmente me importe... y es que sí... parece que definitivamente, la verdad nos hace libres... :)

miércoles, 9 de febrero de 2011

Adiós... no... hasta siempre... no... hasta pronto...


Precisamente ayer recordaba de qué manera las muertes de personas cercanas han afectado mi vida. La gran mayoría de ellas tiene la palabra "tragedia" impresa en sus características. Pero no pensé que tendría que atravesar nuevamente por esa experiencia tan pronto. Hace dos horas recibí esa llamada... simplemente, no lo podía creer... todavía no lo creo...

Ya ni siquiera recuerdo cuándo fue la última vez que nos vimos. Creo que fue hace un poco más de un año, en el bautizo de uno de nuestros sobrinos. Pensé que nos veríamos hace un mes, cuando fuimos al campo con mi familia y tus papás llegaron de visita. Estaban felices por ti, tu pareja y tu hijo. Pero aunque no recuerde cuándo nos despedimos, sí recuerdo nuestros momentos de infancia... los cumpleaños, los paseos al campo... nunca fuimos familia, eras la prima de mi prima, pero tu familia acogió tan bien a la mía que me hicieron sentir parte de ustedes... siempre me sentí una prima más del clan.

Lo primero que se me vino a la mente cuando me dieron la noticia de tu accidente fue tu hijo. Presentías que algo iba a pasar? jamás lo dejabas solo... mucho menos si ibas a hacer un viaje tan largo. Por qué decidiste dejarlo con tus padres justo en esta ocasión? Fue tu forma de protegerlo para que no se fuera contigo? No te preocupes por él... inconcientemente, tomaste la decisión correcta... sin querer le salvaste la vida... hiciste lo que cualquier madre haría por su hijo... sé que estará bien... tus padres y hermanas no dejarían que nada le faltara nunca.

Lo segundo que pensé fue en cómo no tuviste más cuidado... sabes que viajar por la pampa es complicado... que el camino no es bueno y que los vehículos corren mucho... he visto muchos accidentes ahí... he visto a personas morir en ese camino... tú pasaste a engrosar esa lista hoy.

A pesar de que ya no éramos cercanas, tu partida me duele. Fuiste una parte de mi vida, una parte importante de mi infancia... si me preguntarán cuál es mi mayor recuerdo, sería tu risa. Siempre te reías, mucho... a veces incluso más de la cuenta y en los peores momentos... es por eso mismo que no guardaré el luto... por el contrario, buscaré mis mejores colores... llevaré el luto por dentro... pero por fuera demostraré mediante el color la alegría que transmitiste en tu corta vida.

Hay una canción de Juanes que dice que nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes. Yo sí sabía lo que tenía... lo que no sabía era que lo perdería tan pronto... descansa en paz, Pame.



martes, 1 de febrero de 2011

Y qué fue??


Bien. Ayer reflexioné mucho después de una publicación que realicé en un foro. Siempre, por algún extraño motivo, termino recibiendo noticias de mi ex aunque yo no las busque. Llegan solas. Supongo mil motivos para eso, pero en realidad en este momento ya no los busco. Si las cosas deben ocurrir es por algo, a lo mejor seguimos manteniendo alguna conexión, y no como personas en una relación de pareja, sino como personas que finalmente provocaron un impacto duradero en la vida del otro. Porque sí, a pesar de todo lo malo que ocurrió, le estaré eternamente agradecida por haberme convertido en una mejor persona.


Si hace un año alguien me hubiera dicho que mi ex sería padre y más aún, con otra mujer y no conmigo, habría apostado todos mis ahorros (en el caso que los tuviera) y sí, los habría perdido. Ayer vi las fotos de él con su pequeña hija recién nacida. La verdad fue muy extraño... sobre todo si pienso que nuestra relación terminó hace un poco menos de 10 meses. La pequeña ya debe tener bastante más de un mes (según mis cálculos, él todavía estaba conmigo cuando dejó embarazada a la madre de su hija), sin embargo no había visto las fotos. Y ahí estaban, en el menú de inicio de mi Facebook (al cual entro prácticamente nunca... no digo yo que las casualidades son enormes?). Se le veía bien, pero bastante más delgado... se le veía contento... y la verdad, me gustó ver esas fotos, aunque creo que todavía no asimilo que la bebé que tenía en los brazos era su hija y no uno de sus sobrinos.


Obviamente, después de semejante noticia no pude evitar recordar los momentos buenos y los malos (que son los que más lecciones dejan). Y me di cuenta de que en realidad no fue hace tanto tiempo, aunque pareciera que pasaron años! Claro, si me remonto a esta misma fecha el año pasado, la relación iba en franca decadencia, estaba demasiado desgastada. Sin embargo, vivíamos en el mismo departamento... a pesar de no tener gustos en común, nos apoyábamos y nos interesábamos por aprender de los gustos del otro... los proyectos en conjunto y los sueños seguían... tal como dije ayer, "queríamos conquistar el mundo juntos", sin embargo, el destino nos tenía preparadas otras cosas y caminos separados.


Es increíble lo impredecible que puede llegar a ser el futuro y cómo las cosas pueden tomar rumbos que nadie espera. Como dije ayer... mi intención no fue pensar en "lo que pudo ser y no fue", sino simplemente pensar en lo que sí fue. Y qué fue? Fue una experiencia donde dos personas cruzaron su camino y lo compartieron durante casi tres años, con momentos buenos, regulares y malos... con penas... con alegrías... donde compartimos algunos de los momentos más importantes de nuestras vidas como individuos... en fin... una experiencia única e irrepetible que me dejó muchas lecciones y ningún arrepentimiento... una experiencia humana.

lunes, 31 de enero de 2011

Maldita dieta, maldita ansiedad!!


Siempre he tenido sobrepeso... siempre fui "la gordita" de la clase. A diferencia de muchas personas, nunca me sentí realmente discriminada por mis pares... nunca tuve sobrenombres (al menos no que yo supiera) e incluso tenía mejor resistencia en las clases de gimnasia que muchas de mis compañeras que parecían unas reales Barbie. Hacía deportes e incluso disputaba campeonatos nacionales, ya que por genética, tengo facilidad de aprender deportes rápidamente. A pesar de eso, siempre he sido gorda porque no puedo evitar comer sin parar todo el día... es una especie de adicción.

Pero llegó el momento en el que dije "basta". Entre otras cosas, la relación de casi 3 años con mi ex me dejó con 20 kilos más agregados al sobrepeso que ya tenía de antes... hasta subir las escaleras me costaba... siempre había tenido sobrepeso, pero nunca había sido médicamente obesa. Comencé a tratarme con un médico, a hacer ejercicio y a no privarme de nada... las dietas milagrosas, simplemente no van conmigo.

De eso han pasado casi 7 meses y ya van 12 kilos menos. Me quedan entre 15 y 20 kilos más por perder. En este momento me encuentro con muchísimos deseos de seguir, pero con una fuerza de voluntad que está por los suelos. Los demás problemas en mi vida (principalmente los económicos) me tienen bajo una ansiedad constante, donde me como todo lo que encuentre a mi paso (son cosas de dieta, pero me las como en cantidades enormes! así que realmente no sirven de nada).

Simplemente, a veces la situación me supera. Siento que no tengo autoestima para continuar. Siento miedo de algo que es desconocido para mí... nunca he sido delgada, y me da muchísimo miedo llegar a serlo algún día... dónde voy a ocultar mis inseguridades?? me reconoceré cuando me vea al espejo?? A veces siento que si pierdo peso, no sólo se irá la grasa adicional que tenga, sino que también perderé una parte de mi identidad. En ocasiones me miro al espejo y me digo "a quién quieres engañar? naciste gorda y morirás gorda... tu destino es ser así". Cuando las personas me dicen "qué delgada estás!", en vez de alegrarme por un cumplido, siento vergüenza de que estén hablando de mí... en vez de provocar un efecto positivo, me ocurre que me dan deseos enormes de ir al refrigerador y vaciarlo para engordar y que no me vuelvan a decir esas cosas.

Por algún motivo, no logro sentirme orgullosa de mí misma... no entiendo mis conductas, pero pienso que puede deberse a que no estoy acostumbrada a recibir cumplidos... sé que debo seguir, es probable que deba repasar mis reales motivaciones para perder peso... porque en este momento siento que debo hacerlo, pero no encuentro razones "de peso" (valga la redundancia, jajaja) para hacerlo... médicamente, me importo tan poco que no me importa mi salud... estéticamente, no me gusta llamar la atención, y con estos kilos paso bastante desapercibida...

Más que una meta... qué gran sueño sería poder terminar este 2011 con mi peso ideal por primera vez!!



PD: Este post está dedicado a todas las bellísimas personas que he conocido en Foro Adelgazar. Todas sabemos lo realmente difícil y tortuoso que es este camino... como en toda adicción, ésta es una gran guerra en la que deberemos pelear para toda la vida... y créanme que con su apoyo esta gran guerra se convierte en una pequeña batalla... son maravillosas!





viernes, 28 de enero de 2011

Inaugurando MI 2011...


Lo sé, lo sé... el año empezó hace ya casi un mes. Pero mi año "productivo" acaba de comenzar. Ayer finalmente regresé a casa. Fue una sensación extraña, pero me sentí bien, creo que necesitaba estar sola en mi propio espacio y retomar mi vida un poco más normal.

Hoy ya comencé a trabajar. Y es increíble lo feliz que me siento. En general realizo trabajos de forma independiente, después de la desastroza experiencia laboral que tuve hace un tiempo y que comenté en mi post anterior, me prometí varias cosas, entre ellas, que jamás volvería a trabajar en una oficina con un jefe que me hiciera la vida imposible.

Pero de repente las cosas cambiaron. A fines del año pasado, me ofrecieron una oportunidad para trabajar en una empresa internacional por un mes. Supongo que mi desempeño fue bastante bueno, ya que me ofrecieron seguir por un segundo mes... y ahora, hace un par de semanas se comunicaron para preguntarme si podía trabajar con ellos durante febrero. Así que aquí estoy, sentada en la oficina nuevamente.

Me agrada estar aquí. Estoy viviendo la otra cara de la moneda. Nadie te controla, nadie se preocupa de lo que haces, confían plenamente en tu trabajo. La gente te saluda cuando te ve, aunque no te conozca y el ambiente en general es exquisito. Me encantó ver al equipo con el que trabajo, me di cuenta de que los extrañaba, son gente con la que nos reímos muchísimo todo el día y con la que logramos trabajar muy bien. Me hace confiar en lo buena que puedo llegar a ser profesionalmente, al punto de que en algún momento me hablaron de una posibilidad muy remota de tener que viajar fuera del país (algo que probablemente no se dará y no por pesimismo, sino por ser realista y darme cuenta de que es un gasto innecesario para la empresa).

Mi trabajo es difícil. En Chile no existe una cultura de utilizar nuestros servicios profesionales, por lo que constantemente debemos nadar contra la corriente. De hecho, de mis compañeros de universidad, me atrevería a decir que somos menos de 10 los que estamos ejerciendo, de los más de 50 que egresamos. Y sinceramente, yo estaba preparada para lo peor... creo que fue precisamente eso lo que ha hecho que la vida me sorprenda gratamente en términos laborales... como he dicho antes, no me gusta lo que hago, pero al menos tengo la conformidad de que los 5 años que pasé en la universidad no fueron en vano... jamás he pasado mucho tiempo sin trabajar, creo lo máximo han sido 2 semanas.

Y ahí es donde cometo otro gran error... no sé decir NO. Siempre estoy disponible para trabajar y termino más agotada de la cuenta. A veces me doy maratones de 28 horas seguidas, con breves descansos de la vista, con duchas para relajarme un poco, y con grandes cantidades de café. Mi trabajo me absorbe por completo y después pasar un par de días sin hacer nada, comienzo a preocuparme porque no tendré dinero a fin de mes. No tengo fines de semanas ni festivos y sí, debo decir también que lo uso como excusa para tener menos vida social porque de un tiempo a esta parte he comenzado a aislarme lentamente de las personas por decisión propia.

Quiero proponerme este año una mejor organización y sí, USAR LA AGENDA QUE ME REGALAN TODOS LOS AÑOS Y QUE JAMÁS USO. Nunca he necesitado de agendas porque suelo recordar todo lo que tengo que hacer (mi memoria es mi mejor agenda! sin duda!), pero esta vez la usaré para organizar todo por horarios. Quiero tener tiempo para trabajar y tiempo para mí. Quiero tener tiempos de productividad y tiempos de pereza. Quiero tener tiempo para poder ir al gimnasio al menos 3 veces a la semana. Quiero mejorar mis horarios de dormir. En fin, quiero dejar de ser esclava de mi misma :)

miércoles, 26 de enero de 2011

El balance no esperado de mis vacaciones


Sé que la envidia no es buena. Sin embargo, en este caso no puedo evitarlo. Se supone que la familia debe ser el soporte cuando uno tiene problemas, pero ahora veo que simplemente, no puedo contar con mi familia cuando realmente los necesito. Me dí cuenta de eso hace algunos meses, pero supongo que en el fondo uno siempre guarda una pequeña ilusión de que las cosas cambiarán en algún momento.

Mi familia es muy especial. Es de esas que actúa casi como clan, donde los fines de semana ves a los abuelos, primos, sobrinos y demases compartiendo la mesa del almuerzo. Con el ritmo de la vida actual, creo que somos pocos los afortunados que podemos decir que tenemos esa clase de oportunidades con nuestros seres queridos. Es un poco como esa canción de Pimpinela (viejazo! jajaja), la de la familia.

Sin embargo, debo decir que los últimos meses me he sentido desilusionada hasta el punto de empezar a sentirme excluída. Una de mis primas atraviesa por un mal momento en su matrimonio, y tanto ella como él están enfrentando una depresión (aunque ella está recién en etapa inicial, él está muchísimo peor que ella). En este momento ellos están dándose un tiempo como pareja, pero no por falta de amor, sino porque realmente no son capaces de apoyarse el uno al otro y sintieron que debían recuperarse solos para después recomenzar... en definitiva, ninguno de los dos tiene fuerzas. Por supuesto, toda mi familia la apoya a ella. Todos se ofrecen para cuidar a sus hijos, mi madre corre a la casa de ella cada vez que mi prima quiere conversar con alguien, así sean las 12 de la noche, todos insisten en que tiene que darse un tiempo "para ella", y todos se comprometieron a ayudarla con lo que ella necesite en la terapia psicológica. Hasta ahí todo bien. Creo que es el apoyo que una familia "aclanada" (y cualquier familia) debe dar. Pero por qué podría esa situación provocarme envidia?

En 2007 entré a trabajar a una pequeña empresa. No ganaba mucho, pero acepté el empleo porque a cambio me proporcionaría experiencia laboral. Todo iba bien, hasta que empecé a sufrir de mobbing. Pero no tenía mayor opción. Las oportunidades laborales eran muy escasas (y cuando las había, ganaba muchísimo menos dinero de lo poco que ya ganaba, a veces menos de la mitad de lo que ganaba en ese entonces) y no podía irme de ahí sin algo seguro, porque debía pagar el arriendo, comer... en fin, vivir. A eso debía sumar que mi familia no estaba conmigo y que sólo los veía 1 semana al año (porque ni siquiera me daban las vacaciones y nadie se atrevía a denunciar nada).

Por supuesto, en 2009 ya no lo soporté más. Fui al médico para ver si lograba conseguir alguna licencia médica por agotamiento, realmente necesitaba descansar. El diagnóstico? Depresión. Debía comenzar el tratamiento en ese mismo momento. Muchos medicamentos, un par de semanas de descanso y terapia. Mi familia? Brilló por su ausencia. Pienso que mis padres en el fondo nunca me creyeron... la única palabra de "apoyo" que escuché en ese momento fue "bueno, tienes que salir adelante, cómo no vas a ser capaz de hacer eso!". Nunca me preguntaron por qué podría haber caído en eso, nunca creyeron en los malos tratos que recibía en mi trabajo (me humillaron tratándome de tonta, sucia, mala profesional... a veces en privado y a veces en público... todos los días era algo distinto), nunca me dijeron "hija, aquí estamos si nos necesitas"... en fin, para ellos lo que pasé nunca fue real. Después de unos meses, lamentablemente debí abandonar el tratamiento por el alto costo que implicaba, gastaba la mitad de mi sueldo entre psiquiatra, psicólogo y medicamentos... y aunque sabía que no era bueno hacer eso, no tenía mucha opción, porque ya me estaba llenando de deudas... intenté pedir ayuda a mis padres y nunca tuve una respuesta. Eso me hizo pensar aun más en que nunca realmente les importó.

El año pasado tuve un episodio similar. Debí pasar muchas cosas fuertes emocionalmente y dado que me ha sido imposible poder retomar la terapia (tengo mi seguro de salud bloqueado, no tengo dinero para pagarlo), quería contar con mis padres esta vez, sentirme acompañada. Pensé que eso en algo podría ayudar. Por eso tomé la decisión de venirme a casa por casi dos meses.

Ya mañana me marcho, tengo mis maletas listas... pero siento que me marcho sin esa carga de apoyo que necesitaba... una vez más, cuando intenté pedir apoyo a mis padres, decir que realmente quería retomar la terapia porque no me sentía bien pero no tengo el dinero para hacerlo, y que mientras tanto sólo necesitaba su apoyo, mi madre me dijo "es que no podemos ayudarte, eso tienes que hacerlo sola"... y por otro lado veo el apoyo que todos le dan a mi prima... es frustrante, me siento realmente desplazada... el sentimiento de envidia se está volviendo tan grande que ya ni siquiera siento deseos de compartir con mi familia, porque finalmente aparece mi prima y todo gira alrededor de ella y su problema, no hay otro tema de conversación.

Siempre me he considerado una persona fuerte emocionalmente... pero a veces necesito tener un soporte... pensé que lo encontraría en mi familia, pero simplemente no fue así... deberé seguir buscándolo... estas vacaciones definitivamente terminan con un gusto amargo.

domingo, 23 de enero de 2011

Todas podemos ser divas ;)


Lo reconozco. Tengo una adicción casi compulsiva por los conciertos. Simplemente son dos horas en las que me voy de fiesta y me olvido del mundo (una vez más, la música hace aparición estelar como una especie de droga para lograr una felicidad momentánea). Comencé a ir el 2008 y desde entonces no paré... creo que mi récord es de 3 conciertos en 1 semana... realmente, si lo pienso fríamente, son prácticamente el único gasto de "entretenimiento" en mi presupuesto... supongo que por eso los disfruto tanto.

Por supuesto, hay artistas y conciertos mejores y peores. Pero hay ciertas artistas que se han destacado muy positivamente y me han sorprendido una enormidad, por lo que he decidido llamarlas "divas": Beyonce, Kylie Minogue y Fergie. Increíblemente, Madonna está muy lejos de mi clasificación.

Claro, creo que todas quisimos ser Madonna algún día, así como muchas niñas de mi generación alguna vez soñamos ser como Britney Spears o Christina Aguilera a fines de los 90 o como muchas niñas de esta generación sueñan ser como Lady Gaga o Miley Cyrus. Entonces, por qué excluirla? Simplemente no me transmitió lo que yo esperaba de ella (tal vez mis expectativas fueron demasiado altas... finalmente, sus canciones siguen llenándonos de ese poder femenino).

Al salir de los conciertos de Beyonce, Kylie y Fergie (en realidad fue un concierto de Black Eyed Peas), no sólo quedé con la sensación de que había disfrutado grandes espectáculos. También me hicieron sentir que todas las mujeres tenemos una gran diva interior que debemos sacar a relucir!

Por supuesto, no me refiero al hecho de que lleguemos a ser ricas y famosas. A diferencia de lo que manifiesta este artículo, olvídense de los lujos y las excentricidades. Ser diva está en el interior, en la actitud. Cuando eso se domina, el exterior se manifiesta sin mucho esfuerzo. Seguridad, confianza, femineidad, inteligencia, opinión... se me ocurren tantos calificativos! La clave está en el autoconocimiento... conocer nuestras fortalezas y potenciarlas, conocer nuestras debilidades e intentar mejorarlas, expresar nuestros sentimientos no por obligación, sino porque lo deseamos... caer y levantarnos con una mayor fortaleza, siempre aprendiendo de los errores... en fin... procurar ser una mejor persona cada día... sin intentar ser perfectas, porque es precisamente la imperfección lo que nos hace únicas y diferentes... no cabe dudas de que eso podrá conducirnos a lo que muchos llaman "plenitud".

Sinceramente, me encantaría invitar a todas las mujeres que pasan por este pequeño rincón personal a intentarlo... a querer ser divas... a sentirnos como divas... cada una sabe en su interior cómo lograrlo... creo que la intención y actitud están en nuestros genes... sólo debemos aprender a desarrollarlas de la manera correcta!

viernes, 21 de enero de 2011

Soñar... a mi manera


Uff... extrañaba escribir! La verdad estos últimos días han sido bastante especiales... he tenido días de bastante reflexión, de tratar de decidir qué hacer con mi vida y de ordenarme un poco. Tuve una de esas conversaciones eternas con mi madre donde traté de hacerle ver que en realidad no soy feliz haciendo lo que hago, pero que tampoco sé lo que quiero para mi vida... sinceramente, no sé si lo entendió...

En general mis padres son del tipo de personas que piensan que se deben hacer las cosas "porque es lo que te tocó vivir" o porque la sociedad y los demás esperan algo de ti y tú debes simplemente cumplir. Yo no soy así. A diferencia de ellos, soy la clase de persona que disfruta de soñar y que cree que con esfuerzo nada es imposible, casi como cliché de película... constantemente lucho por ser más que buena en las cosas que hago, pero no para competir con los demás, sino para demostrarme a mí misma lo que puedo hacer con trabajo duro... aunque debo confesar que más de alguna vez eso me ha significado una sobreexigencia que finalmente me hace explotar de la peor forma... supongo que esos son los momentos en los que toco fondo y no me queda más opción que tratar de salir a flote nuevamente.

Esta semana pensé mucho en mis sueños. Y recordé tantas cosas. Sobre todo los sueños de mi niñez. Pasé por varios oficios y profesiones: bombero, profesora, médico... incluso me planteé la posibilidad de ser monja alguna vez!

Pero a medida que fui creciendo me di cuenta de que mi rumbo era otro. A los 8 años me di cuenta de que una de las cosas que me fascinaba era actuar. Incluso pertenecí a un taller de teatro en la escuela, pero no hacíamos otra cosa que interpretar mimos y terminé retirándome porque yo buscaba otras cosas... buscaba ser distintas personas por algunos momentos, para mí eso era lo máximo.

A los 10 años ya sabía cuál sería mi futuro: quería estudiar producción de televisión. Siempre me fascinaron las comunicaciones, pero no sabía de qué forma canalizar eso, hasta que lo descubrí. Me hacía tanta ilusión estudiar eso en la universidad... incluso los tests vocacionales siempre arrojaban ese resultado. No cabía duda de que era lo mío. Sin embargo, había un pequeño gran problema... los estudios eran carísimos. Yo había conversado con mis padres esa situación en varias ocasiones y ellos en un comienzo me dijeron que no me preocupara, que ellos podrían con el gasto. Pero 3 meses antes de ir a buscar ese sueño, mis padres me dicen que no podrán financiarme los estudios, que habían hecho un mal cálculo y que debería elegir otra carrera (ellos no querían que yo pidiera préstamos o trabajara mientras estudiaba). Por supuesto, yo no estaba preparada para recibir esa noticia y me sentí destrozada... y casi 10 años después, me sigue pesando.

Actualmente sí, puedo decir que soy una comunicadora... y que a través de los idiomas no sólo logro que dos personas logren entenderse, sino que también logro que dos culturas se acerquen... pero no es la forma de comunicar que me llena. Y una vez más debo regresar a mi adolescencia.

Siempre me gustó cantar, y desde pequeña supe que era afinada... pero aproximadamente a los 12 años mi afición por la música creció enormemente... todo el tiempo buscaba información y nuevos artistas, además de buscar canciones que no paraba de escuchar hasta que las aprendía, generalmente en inglés. Supongo que la genética también influye en mi gusto por la música, mi tío fue DJ de radio y discoteques por muchos años y desde pequeña me introdujo en el mundo de la música. Pero sólo en el último año de secundaria me di cuenta de la gran influencia que la música y principalmente el canto tenía en mi vida. Ingresé al coro... mi extrema "falta de personalidad" (ya descubrí que no es timidez, otra gran reflexión que tuve esta semana) hizo que pasara la vergüenza de mi vida al momento de las audiciones, porque sólo solía cantar para mí. Pero para sorpresa de todos (nadie sabía que yo cantaba!), pasé con éxito la audición. En ese año... wow... cada vez que estaba ensayando sentía que el mundo no existía... que los problemas desaparecían... sentía felicidad pura... dar conciertos era lo mejor... definitivamente mi último concierto es el que recuerdo con más cariño... el público nos aplaudió de pie y tuvimos que repetir una canción que cantamos con la garganta muy apretada... finalmente, todos queríamos sólo llorar... fue un momento mágico.

En ese momento me di cuenta de que esa era mi vía de escape. Y así lo es hasta el día de hoy. Cuando canto no existe nada más que la música y yo. En mis momentos más tristes, cantar es lo único que me saca una sonrisa... me relaja... incluso hay una canción de los Jonas Brothers, Play My Music, que describe casi perfecto lo que representa la música en mi vida. Y estoy dispuesta a aprovechar esa vía de escape. Por eso, uno de mis grandes propósitos para este año será ahorrar un poco de dinero para ingresar a una academia de canto el próximo año. Me encantaría estudiar canto profesionalmente, pero si las finanzas no alcanzan, me inclinaré por un curso simple... creo que en mi caso, será la mejor terapia para dejar fluir las emociones y los sentimientos.

Todavía siento que me queda mucha vida por delante... sin embargo, sólo hay una cosa que me haría sentir plena cuando sea el momento de partir... decir que finalmente, las cosas las hice "a mi manera".

martes, 11 de enero de 2011

Menos de 24 horas... y ya te extraño...


Mi hermano y yo siempre hemos tenido una conexión especial. Nos llevamos por 14 años y sinceramente, es lo mejor y lo más hermoso que me ha dado la vida. Desde pequeña siempre quise tener hermanos y antes de que él llegara a mi vida mi mamá había sufrido tres pérdidas (uno de mis recuerdos de infancia son las visitas al hospital después de que mi mamá había perdido los bebés... aunque mis padres nunca lo han sabido, esos momentos sí me marcaron)... simplemente, su llegada fue casi un milagro (aunque supongo que mis padres nunca sabrán que me di cuenta de que estaban planificando bebé porque mi mamá había dejado de tomar la píldora, jajaja).

El día en que él nació, recuerdo que mi madre aún estaba en recuperación y la matrona me pidió que fuera con ella y con la enfermera para ayudarles a pesarlo, medirlo, vacunarlo y vestirlo. Creo que nunca me sentí tan especial y definitivamente, fue una hermosa sorpresa que me hicieran participar de esa manera. En algún momento terminamos de vestirlo con la enfermera y no sé cómo, pero quedamos los dos solos en la salita... y ahí fue cuando mientras lo cargaba, le prometí que lo cuidaría con mi vida, para siempre. Es que simplemente no tiene otra explicación: él se ha convertido en la razón de mi vida, desde ese primer momento.

Y así han transcurrido los últimos casi 13 años. Por motivos de la gran distancia geográfica que nos separa no es mucho el tiempo que pasamos juntos, pero siempre nos aseguramos de que ese tiempo sea de buena calidad. Yo incluso opto por dejar de salir con amigos por disfrutarlo a él, somos buenos amigos y de vez en cuando sí, él es el que me hace volver a mi niñez y eso lo disfrutamos mil. Soy la persona que le da los retos más duros, pero también la persona en la que él puede confiar cuando tiene un problema.

Él siempre ha sido deportista. Su última afición? El tenis de mesa. Es también el deporte que más logros y proyección le ha dado (no sería de extrañarse si en unos años compite en los Juegos Olímpicos, aunque la recomendación no venga de la persona más objetiva... jajajaja). Y con eso comenzaron los viajes.

Creo que hoy sentí lo que siente mi familia cada vez que yo me marcho. Claro, siempre la que se marcha soy yo y los que se quedan son ellos. Ahora fue al revés: el que se marchó fue mi hermano y la que se quedó fui yo. Ni siquiera fui capaz de despedirme por la mañana porque sabía que lloraría como Magdalena, así que me preocupé de dormir hasta muy tarde. Pero ya al mediodía sentía un vacío muy grande. Lo extraño muchísimo... este día definitivamente se me hizo eterno!! Y pensar que vuelve en 10 días más... (aunque viéndolo en positivo, queda un día menos para que regrese)... supongo que eso es lo que sienten los padres cuando los hijos nos marchamos de casa... auch, es feo!!

Contando los días para que regreses...